Cine Garage: ‘Las Tinieblas’

Fecha:

octubre 12, 2017

Por:

Cine Garage

Las tinieblas
Violencia mística
Por Erick Estrada
Cinegarage

 

La negación. Esta inquietante, poderosa, bellamente vacía película de Daniel Castro Zimbrón es una lista de negaciones de su historia y para su historia que se transforma lentamente pero con paso firme y continuo en un hipnótico grito del estado de las cosas: ¿esta familia encerrada en una cabaña a la mitad de un tétrico bosque post apocalíptico es un símbolo del México que se refugia ante el peligro más allá de su puerta?, ¿donde está la madre?; pero puede ser también un juego violento y místico con personajes paranoicos y disparatados, de esos que enamoran en los filmes de género de países impronunciables; es también una oscura obra de teatro que busca enredar los motivos y las razones con los miedos y las sin razones.

Lo que es seguro es que se trata de una apuesta inquietante, que escapa de la lógica con fundamentos ligeros pero profundos (nunca sabemos en realidad si estos son personajes sobrevivientes de un apocalipsis mundial) y que nos lleva a una dimensión de sueños casi materiales y que desdibujan la división entre realidad e irrealidad.

Al inquietarnos la película se permite jugar y juguetear con cientos, miles de preguntas que se acomodan en su dinámica pantalla, en esa búsqueda del encuadre explotado al máximo, en esas luces que juegan con las dimensiones de esta pequeña cabaña en que la familia rota se esconde de una amenaza que gruñe allá afuera llegada de no sabemos dónde.

Las referencias obvias pero incompletas estarían del lado de Av. Cloverfield 10 (EUA, 2016) y su encierro enigmático y claustrofóbico. Si bien el universo que dibuja sin mostrarlo es muy similar y si también no hay intención de mostrar respuestas a las preguntas, Las tinieblas (preciosa palabra hermana de oscuridad en el idioma español) tiene también ingredientes de esa otra oda sci-fi a la claustrofobia inducida que tampoco da respuestas sino que las multiplica y que es recordada como El cubo (Canadá 1997).

Las tinieblas manipula universos alternos y diversos con un lenguaje que serpentea entre quinqués y engranajes de madera del horror a la ciencia ficción, al drama familiar y al terror enigmático de décadas que echaremos de menos o que querremos conocer. Nos lleva de esas amenazantes pero finas tormentas en bosques de árboles que se mueven gigantescamente de regreso a la negación afortunada de una historia convencional, de la luz exterior (en esta película la luz está encerrada en una pequeña caja de madera), de la música que cuando aquí aparece suena a viejo entre todo lo nuevo del juego visual de esta parábola cinematográfica.

La negación del clímax habitual compensada con la experiencia de sus finales de capítulo, puñetazos de incoherencia gratificante, de sinsentidos oníricos del terror más depurado envuelto en encuadres y montaje casi clásicos, dialéctica arriesgada que aquí por razones que pueden verse pero difícilmente explicarse, estallan en un resultado afortunado ante el infortunio de estos personajes de un mundo que no quiere ser nuestro mundo y que es vigilado por un lobo sereno impasible ante el rugir de lo que sea que hay allá afuera: monstruo, bestia, humanos violentos o el futuro.

Las tinieblas
(México-Francia, 2016)
Dirige: Daniel Castro Zimbrón
Actúan: Brontis Jodorowski, Aliocha Sotnikoff, Camila Robertson Gennie, Fernando Álvarez Rebeil
Guión: Daniel Castro Zimbrón, Denis Languérand, David Pablos
Fotografía: Diego García
Duración: 92 min.

POSTS RECIENTES

POSTS RECIENTES